Suñé: Diversidad y ficción

Fotos y texto: Maii Kizs

El regreso de Octavio Suñé a la escena Argentina fue un hecho cuando, él mismo, invitó a quienes se encontraban en Congo Club Cultural la noche del 2 de noviembre a acercarse al patio del lugar. Afuera, estaba todo listo para la presentación en pantalla gigante del video Los Años Asexuados, la más reciente pieza artística del cantautor argentino/venezolano. “Fue un proceso muy lindo, nos divertimos mucho filmando”, expresó Octavio quien, además de cantar, protagoniza el clip que ya se encuentra disponible en YouTube.

La canción idea una escena futurista de la civilización occidental en donde no existen diferencias de género, fanatismos, ni la necesidad de realizar luchas sociales ya que los derechos se respetan. “Todo fluye como en una pista. La vida es totalmente fenomenal”, dice en la canción. Una vez finalizada la proyección, Octavio, que auspició de anfitrión esa noche, indicó que las presentaciones musicales serían en el espacio cerrado del Congo y que, antes que él, tocaría un gran amigo.

Show de Maxi Pachecoy mediante, Octavio Suñé pisó la alfombra roja de la sala principal del Club Cultural para dar un show íntimo y breve. Esa noche, canciones del pasado y del presente se entrelazaron para demostrar la capacidad del músico para interpretar diversos estilos musicales y esquivar, al igual que en el video, las barreras que impone encasillarse en un sólo género. “Fue un show en el que hubo un halo muy positivo y eso me hizo sentir muy bien. Todo lo que pasó en Congo esa noche, a pequeña escala, es lo que quiero que pase en el futuro con La extraña influencia”, manifestó el artista.

El set inició con Mentira,acompañado por una segunda guitarra. Las luces, al principio, tiñeron de rojo el ambiente y, para el segundo tema, mutaron en azul. Suicida fue la canción elegida para dar la bienvenida a La extraña influencia, banda que acompaña a Octavio y que completó el sonido con batería, sintetizadores y bajo.

Los músicos combinaron su estilo elegante sport vestidos de negro. Octavio, que vestía un saco desabrochado y zapatos, permaneció en el centro de la escena y demostró su alegría agradeciendo al finalizar cada canción.

El blues tuvo su lugar al ritmo de Sabueso y, para cerrar el show, el tema protagonista de la noche: Los Años Asexuados. El público, que hasta ese momento había permanecido sentado, se levantó para bailar y, algunos amigos artistas que estaban en el lugar, se sumaron a cantar. “El final explotó. Ese es el concepto de La extraña influencia. Va variando y si hay amigos músicos presentes, aunque no esté programado, siguen la energía del momento y me acompañan en el show”, expuso el artista. Esa noche, nadie se quería ir.